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Música y Palabras de Inspiración: ‘Nunca se den por vencidos’

Hay muchas lecciones de vida del baloncesto, incluidas estas de su historia, el juego y un entrenador notable, comparte Lloyd Newell

Nota del editor: “Palabras de Inspiración” es compartida por Lloyd Newell todos los domingos durante la transmisión semanal del Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo. Este episodio será transmitido el 19 de febrero de 2023.

En una fría y nevosa mañana de invierno en 1891, un grupo de estudiantes de la Asociación Cristiana de Jóvenes en Springfield, Massachusetts, estaban muy inquietos. Su profesor de educación física, James Naismith, decidió pensar en alguna actividad que pudieran hacer en el interior del edificio. Así que tomó dos canastos de frutas, los clavó en los balcones a ambos extremos del gimnasio, a poco más de 3 metros del piso, y dio a los chicos una pelota. Algunos sugirieron dar a ese nuevo juego el nombre de “Naismith Ball”, pero él sencillamente lo llamó “básquetbol”. 

Desde entonces, la popularidad del básquetbol se ha extendido por todo el mundo, siendo mucho más que algo para hacer en el crudo invierno. Como todo otro deporte, el básquetbol capta la imaginación de la gente pues da expresión a principios fundamentales de la vida. Todo partido empieza cero a cero. Uno se adelanta en el marcador al jugar como equipo, dentro de los límites de la cancha, esforzándose, y combinando potencia y velocidad, con elegancia y precisión. Si uno queda atrás en el marcador, no hay nada en particular que pueda hacer para emparejarlo; la única forma de hacerlo es una canasta a la vez. 

Una fotografía del fundador del baloncesto, James Naismith, a la derecha; fotos del primer equipo; uno de sus silbatos y diagramas de juego son algunos de los elementos que se exhiben el lunes 13 de noviembre de 2006 en Clayton, Missouri. | Tom Gannam, Associated Press

Hace unos treinta años, el muy querido entrenador de básquetbol universitario Jim Valvano, quien batallaba el cáncer, recibió un premio humanitario, y en su discurso de agradecimiento, expresó algunas verdades sobre la perseverancia que casi con seguridad había aprendido del básquetbol.

El entrenador de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Jim Valvano, ondea la red en señal de victoria después de derrotar a la Universidad de Houston en el juego de campeonato de la Final Four de la NCAA en Albuquerque, Nuevo México, en esta foto de archivo del 5 de abril de 1983. | Leonard Ignelzi, Associated Press

“Hay tres cosas”, dijo, “que todos deberían hace todos los días. Número uno, reír, número dos, pensar, y número tres, dejar que la felicidad los conmueva hasta las lágrimas. Entonces, si ríen, piensan, y lloran, cada día será completo. Si lo hacen siete días a la semana, tendrán una vida feliz”. 

Jim Valvano fundó una organización con el fin de recaudar dinero para la investigación del cáncer. Su lema, el cual también parece tener sus raíces en el básquetbol, es, “No se den por vencidos; nunca se den por vencidos”. 

“Y eso es lo que yo trataré de hacer cada minuto que me quede de vida”, agregó “Agradeceré a Dios por cada día y por cada momento que Él me conceda”. 

A veces todos vamos perdiendo en el juego de la vida. Cuando eso sucede, podemos agradecer a Dios por cada día que Él nos da para reír, pensar, llorar, y repuntar en el marcador, una canasta a la vez. 

En sintonía …

La transmisión del programa “Música y Palabras de Inspiración” está disponible en KSL-TV, KSL Radio 1160AM/102.7FM, ksl.com, BYU-TV, BYU Radio, Dish y DirectTV, SiriusXM Radio (Canal 143), la página web y el canal de YouTube del Coro de Tabernáculo, y Amazon Alexa (se debe habilitar la función). El programa se transmite en vivo los domingos a las 9:30 h en muchos de estos canales. Busque información sobre la transmisión según su estado y ciudad en musicandthespokenword.org/schedules.

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