Menú

La embajadora de Omán se une al élder Rasband en el encendido de las luces navideñas del Templo de Washington D.C.

Élder Ronald A. Rasband, a la derecha, y su excelencia, Hunaina Al Mughairy, embajadora del Sultanato de Omán, a la izquierda, presionan el interruptor que encendió más de 400.000 destellantes luces alrededor del Templo de Washington D.C. y del Centro de Crédito: Katie Burdick
La hija del embajador de Yemen y la nieta de la embajadora de Omán cantan villancicos de Navidad en las ceremonias de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el 3 de diciembre de 2019. Crédito: Richard Brown
J.W. Marriott, Jr., que fue el anfitrión de la ceremonia del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el 3 de diciembre de 2019, habla acerca de la misión de Cristo como la Luz del mundo. Crédito: Richard Brown
De izquierda a derecha, senador Mitt Romney, hermana Melanie Rasband y su esposo élder Ronald A. Rasband durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces en el Templo de Washington D.C. y en el Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2 Crédito: Katie Burdick
De izquierda a derecha, Fuad Al Hinai, embajadora Al Mughairy, élder Ronald A. Rasband y élder Jack N. Gerard después de la ceremonia de inauguración del Festival de luces en el Templo de Washington D.C. y en el Centro de Visitantes, el martes 3 de diciem Crédito: Katie Burdick
Su excelencia, Hunaina Al Mughairy, embajadora de Omán, y élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, encienden las 400.000 luces en el Centro de Visitantes del Templo de Washington D.C. para inaugurar el Festival de luces. Crédito: Richard Brown
El sendero de los árboles de incienso (The Frankincense Trail, por su título en inglés), de Omán, es exhibido en el Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. Crédito: Page Johnson
Un Belén (Nacimiento) de Japón, es exhibido en el Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. Crédito: Page Johnson
Sandra Turley, solista, canta “Jesús en pesebre” (Away in a Manger, por su título en inglés), durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. Crédito: Richard Brown
Élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, al centro, posa para una foto con el presidente David Oryang y su esposa, y demás amigos, después de la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro d Crédito: Page Johnson
Gary Clawson dirige el Coro del Templo de Washington D. C. en la ceremonia del Festival de luces, el 3 de diciembre de 2019, del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes. Crédito: Richard Brown

KENSINGTON, MARYLAND — “La época de Navidad es un tiempo maravilloso para usar las palabras ‘muchas gracias’, y para compartir un poco más el amor a Dios y a toda la humanidad”, dijo el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, a los dignatarios asistentes a la ceremonia de inauguración del Festival de luces en el Centro de Visitantes del Templo de Washington D.C., el martes 3 de diciembre de 2019. 

El evento es una tradición popular en el área de Washington, gratuita, que atrae a miles de visitantes de todo el mundo, y que tiene actuaciones musicales, exhibiciones internacionales de escenas de la Navidad con figuras, y un Belén (Nacimiento) de tamaño natural en el exterior. 

Como lo han hecho por los pasados 42 años, J.W. Marriott Jr. y su esposa, Donna Marriott, fueron los anfitriones de embajadores y de otros diplomáticos, de líderes religiosos y comunitarios, así como de miembros del Congreso en la noche de las actividades de inauguración. Mauri Earl, director de Asuntos internacionales de la Oficina de asuntos públicos internacionales de la Iglesia, condujo la reunión, y el representante congresista John R. Curtis, de Utah, hizo la oración inicial. 

La hija del embajador de Yemen y la nieta de la embajadora de Omán cantan villancicos de Navidad en las ceremonias de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el 3 de diciembre de 2019.
La hija del embajador de Yemen y la nieta de la embajadora de Omán cantan villancicos de Navidad en las ceremonias de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el 3 de diciembre de 2019. | Crédito: Richard Brown

El momento culminante de la noche fue la iluminación de los jardines del templo, cuando élder Rasband se unió a su excelencia, Hunaina Al Mughairy, embajadora del Sultanato de Omán, para presionar el interruptor que encendió las más de 400.000 destellantes luces alrededor del Centro de Visitantes.

Antes de presentar al élder Rasband, J.W. Marriott habló acerca de la naturaleza y la misión del Salvador, dijo que fue una misión de “amor, salvación, sanación, perdón y paz”. Mirando a la iluminada estatua de Cristo que estaba a su lado, le recordó a la audiencia que el Señor mismo dijo: “Yo soy la luz del mundo”.

Aunque el élder Rasband había preparado unos comentarios, después dijo que pensó que debía expresar lo que sentía su corazón en ese momento. Bendijo a toda la audiencia en las tradiciones de la fe de cada uno cuando celebren esta época de paz.

Al compartir su testimonio personal de Jesucristo, élder Rasband dijo que el Señor no sabe de fronteras como el Rey de reyes, Señor de señores y el Príncipe de Paz.  

Él tenía mucha esperanza en que la gente encontrara tiempo para agradecer y servir, y animó a las personas a ir al mundo a “hacer el bien, a edificar la fe en el Dios Todo Poderoso y ayudar a llevar a otros a un lugar más feliz”. 

Siguiendo el mismo tema, se detuvo para agradecer a los Marriott por ser anfitriones del evento, haciendo notar los años de servicio de ellos “a la Iglesia y a toda la humanidad”. También agradeció a los voluntarios de la Iglesia que han dado ayuda y servicio a las personas después del reciente terremoto en Albania. Él ha viajado extensamente, y relató que fue a la reunión 50 de su escuela preparatoria y ser el único que había estado en más países — 138 hasta ahora. Esos viajes le han ayudado a desarrollar un mayor aprecio por la Paternidad de Dios y por la hermandad de los hombres y las mujeres.

De izquierda a derecha, senador Mitt Romney, hermana Melanie Rasband y su esposo élder Ronald A. Rasband durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces en el Templo de Washington D.C. y en el Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019.
De izquierda a derecha, senador Mitt Romney, hermana Melanie Rasband y su esposo élder Ronald A. Rasband durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces en el Templo de Washington D.C. y en el Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. | Crédito: Katie Burdick

Al resaltar que hay 168 templos Santos de los Últimos Días alrededor del mundo, élder Rasband dijo que los templos no son únicos a la fe de los Santos de los Últimos Días. Aunque el Templo de Washington D.C. está actualmente en renovación, él invitó a todos a recorrer el templo durante un periodo en que haya un programa de puertas abiertas y que tendrá lugar antes de su rededicación.

El senador Mitt Romney, de Utah, presentó a la embajadora Al Mughairy, haciendo notar que ella es la primera mujer árabe nombrada para servir como embajadora en los Estados Unidos. Él también se refirió al tema de la luz de este evento:

“La luz es el símbolo del gozo y del poder dador de la vida, y el Festival de luces representa la victoria de la luz sobre la obscuridad, de la esperanza sobre la desesperanza, del bien sobre el mal”, dijo.

La embajadora Al Mughairy ha traído a su familia al Festival de luces durante años porque ha llegado a ser una tradición familiar.  

“Las celebraciones tradicionales son algunos de los aspectos centrales de cualquier cultura”, dijo ella, agregando que “las tradiciones, los recuerdos atesorados y las esperanzas compartidas son vínculos que unen a las familias”.

Este año, su nieta y la hija del embajador de Yemen personificaron los sentimientos de buena voluntad en el salón cuando cantaron villancicos de Navidad con el gozo típico de los niños.  

Algo de mucha importancia para la embajadora Al Mughairy es que los festivales dan tiempo para recalibrarse uno. 

“En un nivel más elevado, los eventos proveen una razón cultural autorizada para que todos se detengan y hagan un recuento de sí mismos, para agradecer a los que hemos escogido para estar en nuestras familias y comunidades, para mostrarnos a nosotros mismos cómo lo estamos haciendo, para hacernos nuevas promesas y a los demás”.

Élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, al centro, posa para una foto con el presidente David Oryang y su esposa, y demás amigos, después de la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019.
Élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, al centro, posa para una foto con el presidente David Oryang y su esposa, y demás amigos, después de la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. | Crédito: Page Johnson

Ella analizó algo de la historia de Omán y su papel como negociante pacífico a través de los siglos: “tendiendo la mano a todos”, y predicando que: “ninguna nación se puede quedar aislada de las demás si pretende servir apropiadamente a sus ciudadanos”.

En particular, ella elogió un documental titulado: “El camino dorado: El antiguo sendero del incienso”, que dio entendimiento de los pueblos del Medio Oriente, quienes “crearon una sociedad próspera y elevada, edificada ampliamente en el comercio del incienso”.

Una de las exhibiciones en el Centro de Visitantes del Templo de Washington D.C. detalla algo de esa historia. 

Ella acentuó la tolerancia religiosa de Omán y una garantía del Sultanato para la libertad, tanto religiosa como intelectual, para los ciudadanos y residentes. El trabajo de ella como presidenta del Centro cultural Sultan Qaboos en Washington D.C. — uno de los varios centros culturales de ese tipo en el mundo — promueve un mayor entendimiento de la historia compartida de los EE. UU. Y Omán, llevando a lo que ella llama un “dialogo entre religiones”.  

En una visita a Utah en el 2006, ella y su esposo, Fuad Al Hinai, un diplomático de carrera, estuvieron con estudiantes de la Universidad Brigham Young y de la Universidad de Utah, y aprendieron sobre la participación humanitaria de la Iglesia. Desde el terremoto y tsunami en el este de Asia y hasta el reciente terremoto en Albania, ella dijo que la Iglesia y los misioneros estuvieron ahí para ayudar como “luces en la obscuridad”.

Sandra Turley, solista, canta “Jesús en pesebre” (Away in a Manger, por su título en inglés), durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019.
Sandra Turley, solista, canta “Jesús en pesebre” (Away in a Manger, por su título en inglés), durante la ceremonia de inauguración del Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes, el martes 3 de diciembre de 2019. | Crédito: Richard Brown

El Coro del Templo de Washington D.C. cantó algunos números musicales bajo la dirección de Gary Clawson, que marcaron sus 20 años como director.  Sandra Turley cantó como solista con Jan Rothman, como violinista, y Linda Pain como acompañante.  

Al concluir el evento de esa noche, élder Robert Chappell y su esposa — los directores del Centro de Visitantes, de Houston, Texas — estuvieron en la puerta para despedir a los visitantes mientras los misioneros cantaban afuera. 

“¡Qué gloriosa manera de empezar el Festival anual de luces! — En un magnífico escenario con tantas personas maravillosas”, dijo la hermana Chappell.   “Para los misioneros que sirven aquí, fue una oportunidad para compartir su espíritu y amor con los visitantes de todo el mundo; y sentir ese amor devuelto en sonrisas amables y sinceros saludos de mano. Todos fueron fortalecidos”. 

Si usted asiste:

El Festival de luces del Templo de Washington D.C. y del Centro de Visitantes es gratuito, y dura del 5 de diciembre al 14 de enero; abierto de 10:00 a.m. a 9:00 p.m. El templo se localiza cerca de la salida 33 del Capital Beltway, en el 9900 Stoneybrook Drive, en Kensington, Maryland.

Hay en exhibición 84 Belenes (Nacimientos) de 66 países; así como cuatro árboles grandes con figuras de todo el mundo. Las actuaciones por la noche incluyen grupos corales de campanas, coros, orquestas y más. En los jardines hay un Belén (Nacimiento) de tamaño natural.

Cerca de 640 voluntarios donaron más de 2.560 horas para poner todas las decoraciones; además de trabajadores contratados que laboraron otras 2.400 horas para instalar las luces.

BOLETÍN
Reciba los aspectos destacados de Church News gratis en su bandeja de entrada semanalmente. Escriba su dirección de correo electrónico a continuación.